Por Carlos Semorile.
El Pensamiento de Buenaventura Luna
jueves, 7 de diciembre de 2023
Un luminoso día de justicia
domingo, 15 de octubre de 2023
sábado, 26 de agosto de 2023
Lo que viaja en el corazón de la palabra
Enseguida señala que “Comienza entonces la verdadera vida social de pastores y troperos, hombres sabidos en la ciencia de la paciencia sin gritos ni lloros y de la mansedumbre siempre igual”. Y una vez presentada la situación que reúne y convoca a los personajes alrededor de los fogones, plantea una síntesis formidable: “Habla entonces, entre bandas inmensurables de silencio, la cultura”.
La “verdadera vida social” se inicia cuando, según Buenaventura, las huaqueñas y los huaqueños toman la palabra y, al tomarla, dan inicio a un fenómeno tan inconmensurable como el silencio mismo: la cultura.
Siguiéndolo a Luna, los relatos que los paisanos comienzan a escuchar a partir de ese momento crucial y mágico, están preñados de aquello que viaja en el corazón de la palabra: la memoria y la historia. En ese orden, porque no es la Historia de los libros sino la de “las cruces de los llanos” (como reza una antigua copla que él citaba a menudo), es decir la historia tal como la atesora la memoria popular.
Llegados a este punto, se impone reconocer que el pueblo de Huaco, a partir de la centralidad que mantuvo la figura y la obra de Dojorti/Luna para toda su comunidad, ha sostenido a lo largo del tiempo una práctica que siguió privilegiando la conjunción de la memoria y la historia en clave popular y, al mismo tiempo, como continuidad de ese tomar la palabra para no dejar de ser ellos mismos.
En la transmisión generacional de ese tesoro popular a través de la oralidad y de celebraciones conmemorativas cada 19 de enero y cada 29 de julio (fechas del natalicio y fallecimiento de Dojorti), las huaqueñas y los huaqueños han sabido ejercer aquello que por lo general se le pide a la Historia que brinde como enseñanza: una conexión con el pasado compartido como colectividad que se reconoce en una identidad que los singulariza y les permite sostener su propio entramado social.
Todo lo han hecho desde iniciativas surgidas en su seno y mantenidas al margen de cualquier apoyo oficial. Por ello sería un acto de estricta justicia que a Huaco se le reconociera su carácter de pueblo histórico, tanto por las razones que expone José Casas, como porque sus paisanas y paisanos tomaron la palabra y, en ella, el latido de su memoria y de su historia.
Por Carlos Semorile.
sábado, 27 de agosto de 2022
“¿Cómo voy a perdonar a mis lectores… si ya les he publicado todo?”
Por Carlos Semorile
Seguimos publicando fragmentos de los libros dedicados a Buenaventura Luna, con la idea de ver de qué modo fue considerado por algunos de sus contemporáneos. En este caso, la semblanza la tomamos de la primera biografía que las profesoras jachalleras Mercedes Gallardo Valdez y Elba Peluso de Grossi editaron en 1962, “Buenaventura Luna, mensaje de tierra adentro”. Nos interesa destacar lo que aquí dice Dojorti respecto de que su obra fue siendo publicada con mi firma o sin ella… con seudónimos diversos, en diarios y revistas”, e inclusive agrega “por radio, en fin”, de modo que habría que admitir que él consideraba que el fugaz tiempo de la radio era una manera de dar a conocer su pensamiento -no menos importante que las otras-, y que admite haber utilizado diversos seudónimos y no sólo el de Luna:
“En una
oportunidad un periodista lo entrevistó, y quizás con intencionada y noble
actitud, le recordó que el poeta sanjuanino Antonio de
De
Y con humildad e ironía agregó aún: ¿Cómo voy a perdonar a mis lectores… si ya les he publicado todo?”.
miércoles, 3 de agosto de 2022
viernes, 29 de julio de 2022
De Eusebio Dojorti a Juan Pablo Maestre
(Foto: Valentina Parajó para “Perfil”)
Uno de los cuadros que pintó Deira está basado en la tapa de la revista “Así” del 22 de julio de 1971, en cuya portada apareció la imagen del cuerpo supliciado de Juan Pablo Maestre (hijo de Dojorti y de Olga Maestre), quien había sido secuestrado días atrás junto con su compañera y esposa Mirta Misetich, quien continúa desaparecida.
La serie "Identificaciones" -inusual en la obra de Ernesto Deira- fue exhibida en Buenos Aires a fines de 1971, y casi enseguida viajó a Chile, de donde pudo ser rescatada por su familia recién este año y luego de mucho batallar.
El cuadro inspirado en la imagen del cadáver de Juan Pablo Maestre es el que puede verse en la página del MNBA, y se completa con una versión de la "Lamentación sobre Cristo muerto" del italiano Andrea Mantegna (un pintor del Quattrocento), obra que para muchos tiene una asombrosa semejanza con la del cadáver del Che Guevara expuesto en la lavandería de Valle Grande.
Sea como fuere, el hecho es que los cuadros de Deira -y, entre ellos, la obra sobre Juan Pablo y el Cristo muerto- estuvieron en Chile al mismo tiempo que los Maestre nos exiliamos en el país hermano debido a la persecución de la dictadura de Lanusse.
Y que un 29 de
julio vuelve a unir los nombres de Eusebio Dojorti y de su hijo Juan Pablo
Maestre, del mismo modo en que ya están enlazados su pasión por
https://www.bellasartes.gob.ar/exhibiciones/se-exhiben-en-el-bellas-artes-las-obras-de-ernesto-deira-restituidas-desde-chile/



