El Pensamiento de Buenaventura Luna

Eusebio de Jesús Dojorti, popularmente conocido como Buenaventura Luna, fue un destacado folklorista sanjuanino nacido en 1906 en Huaco y fallecido en 1955 en la ciudad de Buenos Aires. Pese a que éste es su perfil más conocido, su trayectoria pública tuvo muchas otras facetas: fue militante político, periodista, escritor costumbrista; creador, director y productor artístico de grupos de música nativa; libretista y animador de sus propios programas radiales; poeta, músico, letrista y recitador. En cada una de estas áreas puede rastrearse una rabiosa piedad política por el semejante, por el hombre y la mujer humildes del país argentino, por la Justicia Social. Este blog intentará dar cuenta de la originalidad y la riqueza que Dojorti/Luna desarrolló en su infatigable laborar en el ámbito de la Cultura Popular: una reflexión que puede enmarcarse dentro del Pensamiento Nacional pero también, y a la vez, un pensamiento propio. Un Pensamiento Dojortiano.

jueves, 5 de noviembre de 2026

Las comunidades reales del país argentino


 

Este escrito viene a suplir una falta que es la del video que aquí se comenta y que, por alguna razón que desconocemos, ya no es posible compartir desde Youtube en este espacio de Blogger. Para quienes deseen verlo, está en el canal de Soledad Pastorutti, lleva por nombre “Enamorada de tu sol. 30 pueblos: San Juan”, y es el primero de un recorrido por 30 sitios significativos como “kilómetros cero” de eso que aquí en nuestra tierra llamamos folklore, y que amamos con pasión.

Cuando La Sole estuvo en Huaco el pasado 12 de agosto, dijo “Estoy recorriendo 30 lugares en el país con motivo de mis 30 años con la música, y vinimos al kilómetro cero del folklore porque esta es la tierra de Buenaventura Luna”. Y ofreció una parte de su poncho que fue recibida por Cecilia Espejo, directora del Albergue escuela Dr. Federico Cantoni (¡cómo siguen entrelazándose a lo largo del tiempo los nombres de Cantoni y Dojorti!). La emoción está en los rostros de todos los presentes.

Lo significativo de este enorme gesto de Soledad movilizó a la comunidad jachallera y el Consejo Deliberante de Jáchal recogió el guante y, con el apoyo del Centro Cultural Jáchal – La Montaña, declaró a Huaco (tierra natal del Poeta) como “Kilómetro Cero del Folklore Nacional”. ¿Pasará algo semejante en las 29 localidades restantes que visitará La Sole? Ojalá que sí, porque refutaría la peregrina idea de “las comunidades imaginarias” del muy promocionado Benedict Anderson.

No todo es un invento de los estados por fortalecer las identidades nacionales, ni hay manera de que dichos proyectos, por muy deliberados y persistentes que hayan sido, pudiesen germinar en un suelo que no tuviese una larga y fecunda memoria de historia y luchas compartidas. Pero para qué ir más lejos, si el propio Luna lo escribió mucho años antes que Anderson y, desde luego, tantísimo mejor:

“…la patria, en el gaucho, no fue una noción peregrina -aventable o substituible por intelectual o forastera. La patria, en el gaucho, fue un sentimiento, previo al grito y al acto revolucionario de su gesta romancesca. Un sentimiento que ascendió desde las raíces más hondas de la raza y de la tierra, hasta hacerse luz votiva, fuego sagrado en la fragua heroica de su corazón. Y es necesario agregar que aquel sentimiento generoso y creador de la patria, germinó en el gaucho sin poderse discernir jamás de otra urgente vocación indisoluble: la de la libertad, que le llegaba como la más fuerte imposición indígena del paisaje y cuyo hábito fortaleció en la limpia soledad horizontal de las llanuras, en el ejercicio de sus correrías largas y albedriosas como los vientos de la pampa”.

Si insistimos en este punto, en vez de –como prometimos- comentar el video, es porque no hay nada que perturbe más a los desorbitados poderes que hoy amenazan a las poblaciones del mundo entero que la realidad concreta y palpable de las comunidades humanas organizadas en defensa de lo que “ha costado siglos y milenios de sangre y lágrimas elaborar, pero que enseñan y ayudan al hombre a vivir sobre la tierra como la gente y no como lobos carniceros” (sí, de nuevo la pluma de Dojorti). 

Y es lo que también vemos y escuchamos en el video, ya desde su inicio cuando suena la preciosa “Jáchal en Noviembre”, del recordado y extrañado Chango Huaqueño, zamba que celebra el retorno de la Fiesta Jachallera de la Tradición y que Soledad explica desde el anfiteatro natural en que la misma se celebra cada año desde hace 65 años.

Hay comunidad en el encuentro con la amorosa Susana Castro, quien no sólo canta los versos que tanto emocionaban a Blanca Carrizo (la destinataria de “Pampa del Chañar”), sino que además se aparece con unas tortillas jachalleras y unas semitas que las artistas terminan compartiendo con unos changuitos testigos de la juntada. (En la continuidad del video, Soledad menciona algunos de los temas emblemáticos de Dojorti/Luna: ya subiremos el listado completo).

También hubo comunidad en el encuentro con Giselle Aldeco y los Illanes (Guiillermo “Goku” y Carlos) en la casa de su amigo y admirador Hugo De Bernardo. Antes de compartir la mesa, cantaron dos joyas (San Juan por mi sangre” de Ernesto Villavicencio, y “Corazón” de Saúl Quiroga), y recordaron a dos mujeres en cuyas voces vibraron los melodiosos ritmos sanjuaninos: Viviana Castro y Claudia Pirán.

Hacemos un pequeño salto y vemos las columnas gauchas yendo a venerar a La Difunta Correa, y dan ganas de preguntarle a Anderson dónde estuvo el Estado a la hora del milagro y de la fe popular irredenta.

Para finalizar, algunos agradecimientos indispensables. En primer lugar, un abrazo fraternal a Diego Vázquez Comisarenco por todo lo que puso de sí para que este video nos tocase el alma. Otro agradecido abrazo a la memoria de Carlos Vega Pereda, uno de los mejores y más leales amigos de Buenaventura, responsable de que hoy podamos escucharlo recitando su poema “El Fogón de los Arrieros” gracias a que compartió esa y otras grabaciones caseras con su amigo José María “Marucho” Maestre, el mayor de los hijos varones de Dojorti. Y un cariño muy especial a Soledad por la delicada ternura de ese ramito de flores silvestres que depositó, a nombre del canto nativo, en la tumba de Luna.   

Y para Eusebio, la gratitud de siempre y por las razones de siempre, más la de haberle cantado a la comunidad real de paisanas y paisanos que supieron forjarse un destino emancipatorio que vive en la memoria de sus luchas y en ese formidable acervo cultural que llamamos folklore.

Carlos Semorile.