El Pensamiento de Buenaventura Luna

Eusebio de Jesús Dojorti, popularmente conocido como Buenaventura Luna, fue un destacado folklorista sanjuanino nacido en 1906 en Huaco y fallecido en 1955 en la ciudad de Buenos Aires. Pese a que éste es su perfil más conocido, su trayectoria pública tuvo muchas otras facetas: fue militante político, periodista, escritor costumbrista; creador, director y productor artístico de grupos de música nativa; libretista y animador de sus propios programas radiales; poeta, músico, letrista y recitador. En cada una de estas áreas puede rastrearse una rabiosa piedad política por el semejante, por el hombre y la mujer humildes del país argentino, por la Justicia Social. Este blog intentará dar cuenta de la originalidad y la riqueza que Dojorti/Luna desarrolló en su infatigable laborar en el ámbito de la Cultura Popular: una reflexión que puede enmarcarse dentro del Pensamiento Nacional pero también, y a la vez, un pensamiento propio. Un Pensamiento Dojortiano.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Instantáneas de un encuentro dichoso



Anoche, 1º de Mayo, presentamos "Huaco, la tierra que yo más amo", en el Stand de San Juan de la Feria del Libro.

Cristian Mallea ofició, con ternura, talento y mesura, de maestro de ceremonia. Explicó el alcance de la iniciativa, que implica echar a andar un sello editorial que forma parte del Centro Cultural Jáchal - La Montaña, e hizo una contundente referencia a una de las principales encrucijadas políticas del país argentino: el problema de la tierra...

José Casas, con su pluma impar, trazó un recorrido poético por los contenidos del libro, y por las biografías de sus autores, todos ligados, de una manera u otra, con aquel "valle que sueña con un lejano horizonte". Rescató asimismo aquel verso de Buenaventura Luna, que ya es de alcance universal:

"Yo tengo de la palabra
sentido claro y diverso.
A veces se me hace canto
porque la entiendo a la vida
como una canción perdida
en medio del Universo."

   Sandra Palomares le puso garra, amor y pasión a las palabras que este servidor escribió como Prólogo del libro. Si el oído no me falla, se comprendió desde el espíritu, y también desde los corazones que la obra de Eusebio Dojorti/Buenaventura Luna es un llamamiento al amor "por su gente, por su idioma, por su filosofía y por su canto. Por el pueblo irredento, por sus aspiraciones, sus creencias y su fe".

   Un emocionado Diego Capdevila, el hijo de Don Tito Capdevila, se fue acrecentando en la voz y el sentimiento a medida que pasaban los temas: una obra de su padre dedicada a Don Buena, Los últimos gauchos, y Vallecito.


Y, entonces, quienes nos acompañaron, y aún quienes acertaban a pasar por allí, pudieron sentir “las piadosas manos magras” de aquella “vieja huaqueña, de negro rebozo pobre, y antiguo credo cristiano”.

Por Carlos Semorile.